Las normativas que regulan el modelo de gasolineras desatendidas son recurridas al supremo por los empresarios del sector

Las normativas que regulan el modelo de gasolineras desatendidas son recurridas al supremo por los empresarios del sector

 

Nuevas trabas por parte de la administración para las gasolineras desatendidas

 

El presidente de la Asociación Nacional de Estaciones de Servicio automáticas (AESAE), Manuel Jiménez Perona, ha denunciado los «ataques al modelo de negocio» de las gasolineras sin personal que, a su juicio, están encaminados a que este modelo «tenga limitaciones en su capacidad expansiva» y advierte de que considerará volver a denunciar a la Administración ante la Comisión Europea.

Por ello, AESAE ha iniciado acciones legales con el objeto de impedir que el Gobierno imponga restricciones a la hora de repostar en estaciones de servicio automáticas. La asociación ha señalado que recurre ante el Supremo normas como el Real Decreto 706/2017, de regulación de la instrucción técnica MIP-ITC04 ‘Instalaciones para suministro a vehículos’, que fue aprobada el pasado mes de agosto y que considera «impone límites al establecimiento de este modelo».

En concreto, los empresarios de gasolineras desatendidas denuncian los artículos que limitan el tiempo de repostaje a tres minutos para hasta 75 litros, lo que impide el uso de las instalaciones a camiones y vehículos de gran tamaño bajo una sanción de 30.000 euros para la empresa que ofrezca este servicio. «Es una medida que va contra el libre mercado y la libre competencia, y nosotros como asociación, tenemos la obligación de denunciarlo», ha señalado Jiménez.

Por otro lado, la asociación también denuncia que la Comunidad de Madrid es una de las que más barreras está imponiendo a la entrada en el mercado de estos operadores independientes. Según explica, si bien la normativa regional que opera en la actualidad es favorable a la entrada de nuevos actores en el mercado, «la realidad es que este precepto no se está cumpliendo como consecuencia de una interpretación injustificadamente restrictiva de la norma por parte de la Comunidad de Madrid».

Dicha normativa exige a las gasolineras disponer de un operario, o medidas automáticas de seguridad, para impedir que el usuario fume, hable por teléfono o reposte con el motor encendido, lo que dificulta su modelo de negocio y expone a las compañías a multas de hasta 30.000 euros «a las que muchas operadoras independientes no pueden hacer frente», confirma el presidente de la asociación, sr. Jimenez.

Del mismo modo, condena la próxima medida del Gobierno vasco, que obligará a cerrar las estaciones de servicio automático cuando la velocidad del viento supere los 18,9 kilómetros por hora, «una decisión que va en contra de un modelo de negocio que va a más en Europa y que ha probado su eficacia para los consumidores y con un potencial de crecimiento importante».

Fuente: La Vanguardia   06/04/2018

 

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